LA UNIÓ de Llauradors informa que un barco procedente de Argentina está previsto que descargue en el Port de Castelló mañana viernes un cargamento con supuestamente 2.500 toneladas de naranjas con destino a la Unión Europea. Se trata del Baltic Lady, con bandera de San Vicente y las Granadinas, y la organización pide a los responsables de la inspección que estrechen la vigilancia de la mercancía en el Puesto de Inspección Fronteriza (PIF).

La organización señala que mientras se tiene conocimiento de esta importación, en España todavía existe volumen de naranjas para abastecer a los mercados. En este sentido critica al comercio o comercios importadores -de los que desconocen el nombre de momento- y les insta a tener mayor sensibilidad hacia su tierra y a sus agricultores que se esfuerzan por ofrecer calidad y rentabilidad para no abandonar el cultivo.
Precisamente la información se conoce cuando Argentina ha paralizado los envíos de limones a la Unión Europea tras la interceptación de 39 partidas rechazadas por presencia de plagas (entre ellas la Mancha Negra o la Cancrosis) entre mayo y junio, según denunció LA UNIÓ el pasado domingo. En los seis primeros meses de este año, Argentina ha tenido un 86% más de interceptaciones de cítricos con plagas que en todo 2019.
Por este motivo, LA UNIÓ solicita la paralización también de las importaciones de naranjas de este país del hemisferio sur ante la falta de garantías de su sanidad vegetal y vistos los antecedentes existentes en cuanto a las detecciones de organismos nocivos en los limones.

Los exportadores argentinos, tras los pasos de los sudafricanos
En este sentido, LA UNIÓ ha accedido a un escrito de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino donde indican que "dadas las condiciones de seguridad y previsibilidad se suspenden las exportaciones de limón fresco a la Unión Europea a partir del 15 de julio para lo que resta de la presente campaña debido a la presencia de plagas". Arguyen de forma textual como motivo que el "nivel de control que hemos tenido por parte de los inspectores españoles ha sido encarnizado, llegando a situaciones sospechosamente arbitrarias". LA UNIÓ cree que esta paralización es "puro postureo" porque ya acababa la campaña del limón y en previsión de posibles problemas con la de naranjas que comienza ahora.
Los exportadores argentinos de cítricos señalan que en el futuro deben evitar los puertos españoles. "Debemos revisar nuestra estrategia de ingreso al mercado europeo, como ya lo han hecho nuestros competidores del hemisferio sur -en clara referencia a Sudáfrica-, que teniendo la misma problemática de Mancha Negra que nuestro país, han sido capaces de reducir a niveles marginales las intercepciones por esta enfermedad, evitando directamente la descarga de mercadería en puertos españoles", afirman.
Manifiestan así mismo su preocupación por la situación por si "sirve de precedente sobre los que se apoye la Comisión Europea para hacer más exigentes los requisitos de acceso actualmente vigentes, que podría llegar a tornar inviable las exportaciones a este mercado".
A juicio de LA UNIÓ todo lo anterior pone de manifiesto la necesidad imperiosa, antes de firmar cualquier acuerdo comercial de la UE con terceros países y en este caso antes de ratificar el de Mercosur- de analizar los efectos para los agricultores europeos en todas sus vertientes, establecer mecanismos más estrictos de control en frontera y prohibir la entrada de cualquier producto que no haya sido producido bajo la misma normativa que exige la Unión Europea a las producciones propias.
Aboga así LA UNIÓ por esos protocolos rigurosos de control de las importaciones en todos los puertos europeos sin distinción y el tratamiento en frío ante la grave amenaza y el riesgo evidente de propagación y contaminación ante enfermedades graves de cuarentena que no están presentes todavía en la citricultura europea. Fuente y Foto: La Unió